Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de septiembre 16, 2007

Como decir las cosas.

(Tomado de una lista) Una sabia y conocida anécdota árabe dice que en una ocasión, un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó a llamar a un Adivino para que interpretase su sueño. - ¡Qué desgracia, Mi Señor! - exclamó el Adivino - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad. - ¡Qué insolencia! - gritó el Sultán enfurecido - ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡¡¡Fuera de aquí!!! Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos. Más tarde ordenó que le trajesen a otro Adivino y le contó lo que había soñado. Éste, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: -¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada... ¡El sueño significa que sobreviviréis a todos vuestros parientes! Iluminóse el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: -No es posible!, la interpretación que habéis hecho de lo

TODOS TENEMOS HAMBRE.

    TODOS TENEMOS HAMBRE     Bien sabes que todos tenemos hambre: Hambre de pan,hambre de amor,hambre de conocimiento,hambre de paz, Hambre de amistad.   Este mundo es el mundo de los hambrientos.   El hambre de pan, melodramáticamente soflamara, ostentosa, es la que más nos conmueve, pero no es la más digna de conmovernos.   ¡Qué me dices del hambre de amor?   ¡Qué me dices de aquel que quiere que lo quieran y se pasa la vida sin que nadie le dé una migaja de cariño?   ¡Y el hambre de conocimiento?     ¿El hambre del pobre de espíritu que ansía saber y choca brutalmente contra el zócalo de granito de la Esfinge ?   ¡Y el hambre de paz que atormenta al peregrino inquieto, obligado a desgarrarse los pies y el corazón por lo caminos?   Todos tenemos hambre, si, y todos , por lo tanto podemos hacer caridad.   Aprende a conocer el hambre del que te habla...en el concepto de que, fuera del hambre de pan, todas se esconden.   ¡Cuá